PSICÓLOGOS MADRID
THÉRAPIE EN FRANÇAIS
THERAPY IN ENGLISH

Estrés

El vocablo inglés stress significa tensión. El estrés es un mecanismo de defensa que el ser humano posee desde tiempos inmemoriales. Ante situaciones de peligro, nuestro antepasado cazador reaccionaba con estrés para prepararse para la acción. Ante la presencia de un feroz animal, el hombre primitivo experimentaba en cuestión de milisegundos unos cambios fisiológicos súbitos para facilitar la respuesta de lucha o de huida. Este mecanismo útil le permitía salvar la vida ante la presencia del temible depredador, y constituye una forma de adaptación eficaz y natural del organismo ante los acontecimientos peligrosos. Se trata de una forma de estrés adaptativo.

Hoy en día, el hombre moderno se enfrenta a otro tipo de situaciones. Sin embargo, la reacción fisiológica sigue siendo la misma que hace miles de años: estrés. Las situaciones hoy no requieren generalmente tanto despliegue de energía para ser afrontadas eficazmente. Lo que actualmente supone una situación peligrosa para muchos no suele ser el tener un fiero animal ante sí, sino más bien simplemente el pensar en el jefe, en la amenaza del despido, en la exposición verbal ante un público, en las facturas, en querer abarcar demasiadas tareas en un mismo día, en el miedo a cometer un error…

Según recientes investigaciones, las principales causas que pueden desencadenar estrés son: el aislamiento social forzoso, el rechazo social, la sobrecarga de tareas, el atender a un número excesivo de estímulos a la vez, la situación de peligro para la integridad física, las amenazas, el acoso laboral, moral o social, y la frustración.

Cuando el individuo con frecuencia interpreta las situaciones como amenazantes cuando no lo son en realidad, y reacciona con un exceso de esfuerzo en relación a las demandas, cae en un estado de estrés sostenido en el tiempo, que puede manifestarse con síntomas tanto orgánicos como psicológicos. Se trata de un estrés desadaptativo o distrés, y esto puede suponer la antesala del sentimiento de infelicidad permanente.

Los síntomas y trastornos físicos que puede ocasionar el estrés crónico son, entre otros:

  • Trastornos digestivos
  • Trastornos cardiovasculares
  • Insomnio
  • Fatiga, cansancio, agotamiento
  • Trastornos de la alimentación
  • Déficit en el sistema inmunológico
  • Dolor o tensión musculares

Ante una situación de estrés, el cerebro cede parte de su oxígeno a ciertas zonas musculares y periféricas del cuerpo que lo necesitan más, en ese momento. Si el estrés continúa por un tiempo excesivamente prolongado, el cerebro suele sufrir una alteración que tiene una repercusión negativa en el funcionamiento de las capacidades cognitivas superiores. Así, las consecuencias psicológicas del estrés crónico son las siguientes:

  • Déficit de atención, memoria y concentración
  • Merma de las funciones cognitivas superiores
  • Irritabilidad, nerviosismo
  • Dificultades en la toma de decisiones
  • Déficit en tareas de planificación

El ser humano necesita en su vida diaria un nivel de estrés mínimo para acometer sus metas estimulantes y sus proyectos anhelados, los cambios deseados y desafíos propuestos, para superar sus fracasos realistas.

Es factible el aprendizaje de un adecuado manejo del estrés, fomentando la seguridad en sí mismo y la confianza en las propias capacidades. Se puede mejorar el modo en que vivimos los acontecimientos generadores de estrés, no siendo necesario el despliegue de una excesiva energía para acometer las exigencias del día a día.

La clave de la que depende nuestro nivel de estrés es la interpretación que uno mismo hace de las situaciones cotidianas. En el Centro de Psicología Ponzano, le ayudamos a gestionar el estrés de un modo eficiente, dotándole de recursos para un afrontamiento eficaz de las situaciones elicitadoras de estrés.